Regresar de México tras la celebración del IX Congreso Iberoamericano de CEAPI nos deja una profunda sensación de orgullo. Bajo el lema «La Fuerza de Iberoamérica», este encuentro en Ciudad de México ha vuelto a demostrar que el tejido empresarial, la innovación y los lazos culturales entre España y América Latina constituyen un motor imparable de futuro. Ha sido un honor participar y compartir visiones sobre el papel clave de la empresa familiar, la sostenibilidad y el liderazgo responsable en un entorno global.
México siempre nos recibe con los brazos abiertos, y para mí es una tierra especialmente querida. Allí, los vinos de Bodegas Familiares Matarromera gozan desde hace años de un enorme reconocimiento y del aprecio de un público que valora la elegancia, la tierra y la máxima calidad.
Sin duda, uno de los momentos más memorables y gratificantes de estas jornadas fue el breve encuentro que pude mantener con el ingeniero Carlos Slim, presidente de Grupo Carso y uno de los empresarios y filántropos más influyentes y respetados a nivel mundial. Es increíble la vitalidad y lucidez de Carlos Slim, así como su espíritu filantrópico en el que coincidimos ampliamente. Compartir impresiones con una figura de la trascendencia de Carlos Slim es siempre un privilegio, pero lo es aún más cuando la conversación gira en torno a la pasión por la excelencia y el respeto a las raíces.
Durante nuestra charla, me transmitió con gran calidez su profundo interés y admiración por el proyecto y los vinos de Bodega Matarromera. Pero lo que hizo este encuentro aún más especial fue conversar sobre sus próximos planes. Me ilusionó enormemente confirmar su deseo de visitar próximamente España y, de manera muy especial, Galicia y Sanclodio, una tierra con la que comparte un vínculo histórico y emocional innegable. Será un auténtico honor recibirle en la cuna de algunos de los blancos más singulares y con mayor personalidad de nuestro país.
¡Nos vemos pronto en Galicia!