Hay días que quedan grabados en la memoria por la calidez de los abrazos y la fuerza de las miradas compartidas. He querido dejar pasar los días para analizar nuestra convención interna, celebrada hace casi una semana en San Vicente de la Sonsierra, en Bodega CM Matarromera.

Este año, hemos decidido reunirnos en el corazón de San Vicente de la Sonsierra, para celebrar una convención interna que ha sido, por encima de todo, un encuentro de personas. Pasear entre los viñedos de la Rioja, bajo ese cielo que entiende de tiempos y de paciencia, nos permitió reafirmar una vez más el inmenso orgullo de pertenencia que nos une.

Fue un privilegio disfrutar de la belleza de nuestra bodega y de la excelencia de nuestros vinos, pero el verdadero tesoro fue encontrarnos y compartir los valores de compromiso y lealtad que hacen de nuestra empresa una gran familia. Informar sobre las labores que cada uno de los compañeros desempeña en su día a día fue un ejercicio de puesta en valor, porque cada gesto, por pequeño que parezca, es el que construye nuestro prestigio y nuestra identidad.

En este marco de unión, quiero hacer especial mención a la intervención de mis hijas, Paloma, presidenta de Emina, y Beatriz, presidenta de Win, participando activamente y liderando con esa pasión que llevan en la sangre y, por supuesto, el compromiso y duro trabajo de Esperanza, siempre cuidando de todos. Juntos, tuvimos el honor de presentar nuestra Memoria de Sostenibilidad y RSC 2025, que no es un simple documento técnico, sino la síntesis del esfuerzo silencioso y constante de tantos compañeros, representados en dicha presentación por Javier Prieto, María Sevillano, Sonia Villanueva y David Fernández y que demuestran el esfuerzo de todos por proteger nuestra tierra a través de la economía esférica y la responsabilidad ambiental.

En ese mismo latido que da sentido a todo lo que somos, resulta imprescindible reconocer el papel de las personas que hoy siguen construyendo nuestro proyecto. Nuestro director general, Julio Pinto, lo expresó recientemente con claridad en un discurso profundamente alineado con nuestros valores y personas. Las empresas no son solo estructuras, sino comunidades humanas donde el talento, el compromiso y la cercanía marcan la diferencia.

Por supuesto, fue también el momento perfecto para brindar por el premio Verema al mejor proyecto enoturístico, un reconocimiento que nos pertenece a todos y que premia nuestra forma de entender el vino como un puente hacia la cultura y la felicidad. Y este brindis no pudo ser mejor, de la mano del equipo enológico, Alberto Gómez y los Verdejos de Rueda, Rafa Salgado y nuestro querido Viña Caeira, Francisco Guerra, que desde Cigales compartió Emina Rosé Prestigio con todos, Sergio Gurucharri mostrando la pasión riojana con CM Matarromera Viña Garugele, Marta Arias con el afamado Matarromera Prestigio y Verónica Pareja con el gran Cyan Prestigio para cerrar la cata.

Para cerrar este encuentro con la energía al máximo, la exposición de entusiasmo de Andrés Pascual que nos recordó que, con la actitud adecuada, no existen límites para lo que podemos lograr juntos. Vuelvo de estas tierras riojanas con la convicción renovada de que el talento y la honestidad de este equipo son el motor más potente.

Gracias a todos los miembros de Bodegas Familiares Matarromera por su trabajo; sois vosotros quienes hacéis que Bodegas Familiares Matarromera no sea solo una empresa líder, sino un ejemplo de humanidad y amor por nuestra tierra. El camino que tenemos por delante es exigente, pero recorrerlo juntos lo hará más llevadero.

LinkedIn
LinkedIn
Fundación Carlos Moro
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.